Consejo del día: apagá el interruptor
Accesorio del día: un mantra
Ten paciencia con... tu propia conciencia.
Cuando hacer yoga está de moda, vos te rehusás a ser parte de esa manada de chicas que corren detrás de una práctica milenaria como si fuera una cartera rosa en 50% off.
Pero, cuando no recordás lo que cenaste ayer, tu cerebro tiene un backup que dura no más de 10 minutos y varias veces te encontrás dando vueltas sin sentido adentro de tu casa, te importa un bledo la moda y dejás el orgullo flaqueado.
"¿Es la primera vez que haces yoga?" Te pregunta una profesora que parece comer solo milanesas de soja, tomar agua y frutas frescas. Irradia pureza por todos los poros de su piel mientras que vos no fumás ni tomás alcohol (bueno, algo...) pero parecés de 20 años más. A esto vos le respondés que, "te contaron", "una amiga hace", y que "preferiste privilegiar tu salud mental y dejar de lado un poco lo estético".
Claro, nunca pensaste que "dejar de lado lo estético" sería tu primer paso al monte calvario. Pero no importa, la luz y la sanación comienzan cuando entonás por primera vez el mantra OMM y en vez de poner la mente en blanco (una tarea súmamente titánica), pensás qué dirá el vecino que escucha voces agudas entonando un mantra. ¿Por qué se te cruza eso en medio de una clase de yoga? Porque claramente no podés tener la cabeza quieta. Por eso el cerebro no te respode. Es como estar usando un mismo explorador con cien ventanas abiertas: colapsa.
Buscá tu equilibrio. No te asustes si a la primer clase sos la más joven pero no aguantás ni el peso de tu cuerpo. Calculamos que en uno o dos años tendrás la mente más sana, con 4 kilos más, a raíz de ese pequeño detalle que era "privilegiar la salud mental". Pequeño detalle nomás que llevará al círculo vicioso de la psicosis neurótica de haber engordado 4 kilos, lo que te llevará a la histeria colectiva, te tensionará y volverás a ser una paranoica que ni el cerebro puede tener en paz.
Ni lo intentes. Ni la moda ni tu propio bienestar pueden lograr que estés en modo OFF.
19 de noviembre de 2011
10 de noviembre de 2011
Mujeres que hablan de mujeres: catarsis colectiva
Consejo del día: Rompé barreras!
Accesorio del día: fundita del celular fashion
Ten paciencia con... La época que se cae el pelo y tus pisos blancos ahora parecen de animal print.
Hace días que no hago otra cosa que leer Maitena en mis ratos libres. Identificación, autoconvencimiento, humor propio, como quieran llamarlo. ALGO hace que quiera leer sobre nosotras TODO el tiempo. Y no les miento, porque tengo la biblioteca que rebalsa de libros sobre nosotras. Acá les hago un punteadito:
Maitena. Todo mujeres alteradas y todo SUPERADAS (Sólo me
falta Curvas Peligrosas)
Comer, Rezar, Amar. Casi como un libro de autoayuda
novelezco que te lleva a querer tomarte un avión en la primera de cambio que te
sale algo con la pata izquierda.
Las Jefas. Un buen relato periodístico que narra la vida de
mujeres exitosas de la Argentina. No se si querés identificarte o aprender de
las cosas que hacen mal. O querés ser jefa pero sin responsabilidad, o querés
llevar una vida llena de responsabilidades y tener una familia perfecta. O te
das cuenta de la clave: para ser jefa tenés que tener un marido empleado. Sino
es imposible.
El mundo de las mujeres. El sociólogo Alain Touraine nos
analiza de PE a PA pero se olvida de lo más fáctico: las mujeres no tenemos
sentido. No tenemos razón de ser. Tenemos dos piernas celulíticas, un rollo que
nos sobra, tres pelos en la ceja después de una semana de depiladas y una uña
quebrada por falta de calcio.
Bestiaria. Relatos brillantes del feminismo y todas sus
aristas: la cartera, los tipos de mujeres dejadas, los tipos de hombres, las
tipos de minas que van al gimnasio y hasta una clasificación de profesoras de
gimnasia.
Todo eso, y aún no entiendo de donde vengo ni a donde voy.
Lo sospeché desde un principio: ni el Libro Gordo de Petete
puede con nosotras.
1 de noviembre de 2011
Estado civil: contradictoria
Consejo del día: Ser o no ser
Accesorio del día: Alianza seguro que no
Ten paciencia con... La falta de "reservas alimenticias"
En Argentina hay cuatro estados civiles: soltero, casado, divorciado, viudo. Yo entro en "Soltera". Ahora todos quieren que digan que vivo en concubinato. Perdón, pero nobleza obliga y la Wikipedia no sólo miente, sino que miente TAL CUAL yo lo necesito: "Concubinato es la relación marital de un hombre con una mujer sin estar unidos bajo el vínculo matrimonial. El término concubina generalmente indica relaciones matrimoniales en curso donde la mujer es de menor posición social que el hombre o que la esposa o esposas oficiales." Hasta la primera oración bárbaro, ahora...la segunda me pego un tiro. Me muero muerta, eso es del año del jopo!
Eso si, noviazgo, pareja, como quieras llamarlo. Pero quiero decirlo: ODIO el término esposa, nunca seas la esposa de nadie! Esposa tienen los policías para atrapar a los ladrones (y algún que otro sado, pero eso no viene al caso...). Tampoco seas "la mujer de..." o tu viejo para qué carajo te dio el apellido, con razón quería tener un varoncito. Vos pensabas que era solo para enseñarle dar zurdazos con la bocha pero en realidad era porque sabía que te ibas a ir con el primer mocoso que se te cruzara por la senda peatonal.
Novia si, esposa no. Mujer no, concubina tampoco. Novios para toda la vida? Wikipedia: "El noviazgo es una relación amorosa mantenida entre dos personas sin intención de casarse y sin convivir". SIN CONVIVIR??? Y si, en alguna me tenías que fallar, Wikipedia.
Quiero poner dos canciones alegóricas, después me cuentan quien tenía razón, si la Wiki o yo:
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