26 de septiembre de 2011

Smartphones y pareja: combinación EXPLOSIVA

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Consejo del día: Sólo teléfono
Accesorio del día: Smartphone
Ten paciencia con: los que no entienden a los hiperconectado

Ring: mail. Ring: chat. Ring: mención en Twitter. No sos vos, soy yo. No soy yo, es el bendito celular. El precio de estar 100% del dìa conectado puede ser caro: "Entra el celular y me voy yo".
Vas a poner un bocado en tu boca y "ring". Estás conversando con tu pareja y a la par chateando. Estás pero no estás. Sos como un EMO pero virtual. Para estos casos pueden darse tres situaciones:

Smartphones y Nokias 1100
Vos estás todo el dìa con el tecladito y él/ella a gatas tiene celular. Usa modelos "ladrillo" y apenas lo usa para SMS. El ringtone ni siquiera es polifonico y suena "Para Elisa". Vos escribir 40 palabras por segundo en el mini teclado mientras él/ella te pregunta cómo agrega un contacto nuevo en la agenda. En estos casos, la tecnología es un muro imposible de bloquear. Miraditas que no se solucionan ni con el modo SILENCIO.

Blackberrys e Iphones
Enfermitos en potencia. Ni se hablan. Estàn cara a cara y se mandan mensajes de texto. Viven conectados, chequeando noticias, el mail. Tienen trastorno obsesivo compulsivo con la luz y los sonidos del celular. Creen escucharlo cuando no suena; apretan el botoncito para desbloquear "por las dudas".

Abre un mundo de hiperconectividad y destruye parejas. El tercero en dicordia ahora tiene forma de teléfono celular. Ponele OFF, desenchufate.

19 de septiembre de 2011

Muerte y destrucción: la ex de tu no ex está bárbara.

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Ya habíamos hablado de este tema. Nos aqueja muy seguido. Se llamaba casualmente "Masoquismo en las redes sociales", y decía algo así como que las redes sociales perjudican la salud mental de quienes perdieron a su pareja. Pero ojo! Si no la perdiste también puede traer serios trastornos.

Vos te sentías Afrodita hasta que entraste al Facebook de la ex de tu actual. Ah no! Te querés matar! Un lomazo impresionante, las gomas hechas, el panza más chata que la tabla de planchar (que ni sabés usar).

Divina, radiante, pulposa. TODO. Y vos, en pijama, pantuflas y creyendo todavía que a los hombres se los conquista por el estómago. No mami, por más que cocines como una diosa, si se te cae la cola y seguís en tu postura de sedentarismo rebelde, no te levantás ni al pizero del delivery (que ojo al piojo puede ser un flaco infartante!)

No llores. No patalees. No histeriquees. Volvé a la cocina y comprate algún aparato de esos que venden por internet y dicen que vas a quedar "más leeeeenda que nunca". O transformate en la ex de tu actual, capaz era ese el remedio mágico!


 

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